miércoles, 19 de noviembre de 2008

CRONICAS TERRÁQUEAS

Queremos dejar sentado, los que narramos esta historia, lo difícil que es para nosotros aproximarnos a una descripción accesible: debido a lo confuso de algunas situaciones que aún, no han podido ser aclaradas y que tal vez no lo sean nunca. Todo comenzó en un viaje que emprendieron Torcuato Papiroli y Sartre hacia un lugar donde los seres que lo habitaban se definían por sus propiedades geométricas, lingüísticas, de posición relativa, morfológicas y de casualidad. La llegada de Papiroli y Sartre fue súbita, no asi la toma de conciencia que se produjo en forma gradual, aumentando con el tiempo la percepción de los detalles de ese mundo. Los primeros nativos que conocieron eran mas o menos como ellos, es decir, tenían pies, manos, cabeza y hablaban. Lo curioso de la situación es que sin demasiado asombro, iban aceptando la incoherencia que lo rodeaba. Ahí aparecieron CLAUDINO GABIROLI, EL PIBE OVEJA o JOSECITO TROKILIRI, EL PIBE ZAPADA, y éstos a su vez, les presentaron a otros congéneres como TRISOLERI GARBUNDEE, EL HOMBRE BALDE. Este individuo vivía en un balde lleno de agua de cuya superficie asomaba solamente la nariz. Conocieron tambien un personaje de singular importancia: EL EGIPCIO. Esta decana criatura, maestro de esotería, al que todos respetaban por su antigüedad y misticismo, no hablaba y visto de perfil tenia todo el aspecto de un bajo relieve egipcio, cosa en la que coincidían casi todos los testigos oculares. De frente era una recta vertical, de arriba un punto, y se desplazaba siempre en el mismo plano. Seguiremos mencionando personajes y nos detendremos en la descripción sólo de los mas relevantes, para no extendernos demasiado, porque en realidad, existe una amplia bibliografía sobre el tema a disposición de los interesados. GARI GARI CERRAJETIS, EL PIBE GANZUA, BAMBOLINO EL ONANISTA, TANTI EL CAZADOR, PEQUE EL BALANCIN, LORI BILORI CUARENTI COLORI, EL PIBE ARCOIRIS, pronto se hicieron familiares ante la vista de nuestros héroes. Llegado a este punto nos vemos en la necesidad de describir una subespecie que delimitó toda una época: LOS GUIÑAPOS. En realidad no se sabe a ciencia cierta que es un guiñapo, pero habia algo evidente: respetaban y emitían sonidos guturales. Es necesario aclarar que la imagen de estos seres, se deduce por lo general del sonido que emite un ser humano al pronunciar sus nombres. El primero de la lista es BIRIDOÑO SODOMITO “el guiñapo frazadeta”, tenía la cabeza chata como un almohadón, FILOMENO AMARELO “el pato guiñapo” tenia ruedas, carteles a los costados y frecuentaba playas. JAZMIN “el guiñapo delfín” era inseparable compañero de FILOMENO AMARELO. Destacaremos el subgrupo de los “NENES” dentro de los guiñapos tales como LOZI BABOZI “el nene aguaviva” y ZOZI MARCOLA “el nene centolla”. Otros individuos vivían en zonas análogas a nuestras regiones tropicales y eran negros como: TUTUKA MARROQUIÑO Y CASHORRO DA PELOMBE, este ultimo emitía un sonido rítmico: SSKEPEIN, SSKEPEIN. La llamada serie de “los semi” tuvo bastante trascendencia. Dos de los mas destacados fueron: TOLITO EL SEMICABALLO BANDERA JUNTA PUCHOS, era mitad caballo, mitad bandera y juntaba puchos en las playas apoyado sobre sus muñones. ÑOQUI BABAU “el semiperro mascarón de proascensorista” no necesita mas descripción que su nombre. En realidad quedan muchos mas, pero el grado de abstracción es tal, que resulta imposible dar una idea precisa de ellos. El viaje terminó bien y aunque esto no sea mas que una somera introducción al tema, nos satisface el hecho y la oportunidad de haberles podido comentar esto, que durante mucho tiempo tuvimos necesidad de exteriorizar. GRACIAS.

domingo, 9 de noviembre de 2008

LA RAIZ

Miremos hacia adentro y descubramos la raíz… No hace falta dejar de cantar, podes cavar y silbar bajito, o fuerte…Nadie te limita en tu andar, pero ANDÁ. Hacé camino, decubrí, preguntá, cuestioná y resolvé. Deja de mirar y de una vez por todas tratá de VER. Dejá de escuchar y OÍ. Oí las voces que te hablan de verdad. Oí las voces de la calle, de la gente que realmente VIVE. No oigas mas las voces equivocadas que quieren confundirte. Ya se acabó su oportunidad de querer convencerte de que las cosas son como ellos creen. Las cosas son como vos crees que son. Pero para que creas es necesario que sepas. Y para saber es necesario OIR. Las mejores cosas que aprendí fueron por escuchar voces de verdad. Por escuchar voces sabias. Dejar de tener miedo es la clave. Nadie te va a hacer mas daño que vos mismo apartandote de la verdad. Abrí tu corazon y tu cabeza, andá con cautela y Oí. Nada mas. Es la forma mas simple que conozco de aprender. Oyendo. Oyendo las voces de la calle. En la calle esta la realidad. En la calle esta la verdad. En la gente, en sus palabras está todo lo que necesitamos saber. ¿Para que queremos mas?. Que no nos gane la tristeza…Que no nos gane la impotencia. Podemos seguir creciendo, eternamente…

domingo, 1 de junio de 2008

EL CENSITA

Resulta que a esta altura de la vida me sorprenden
comprando primaveras a los ladrones
Fomentando el hurto del invierno
Plantando un arbolito en Comodoro
Arrancando de cuajo todos los edificios que tengan
mas de un piso
Inventando asuntos complicados que al final resultan
tan simples como el
Cúmulo homogéneo de la arena
Como el agua salada
Como el sol a las diez de la mañana
Resulta que viene algún censista y me sorprende amplificando gritos
Diciéndole pavadas a la vida
Alguna cosa
Un simple comentario para no sentirme moribundo como el ocio
Resulta que en general, cuando le hablo a la vida, le hablo en secreto
Le soplo al oído el testamento de otro
Le indico que verifique si hay suficiente aire para prestar aliento a los que amo
Y aparece el censista preguntando
Y yo lo miro
¿Ocupación?
Ama de casa y empleado, padre y madre, amigo y tutor y encargado de mis hijos
Poeta a las cansadas, a veces humorista, vivimos en esta pieza
¿Todos juntos?
Si, somos miles, le digo (Un millón de esquimales, un millón de astronautas, un
montón de gente, miles de puntos luminosos – como un pueblo – le digo esto y
grito)
Salgo corriendo
Le planto la renuncia a mi jefe
Dejo que la comida se me queme en el horno
Que la contabilidad se descalabre
Que el censista no sepa cuántos somos
Hay tanto trámite importante que cumplir en primavera
Por ejemplo, confundir al militar que nos gobierna, que se crea que somos muy pocos
Y que estamos totalmente de acuerdo con su cara.
Carlos Marcucci – Octubre de 1970